Parto y nacimiento en el agua

La evidencia científica ha demostrado las ventajas del uso del agua en el parto.

Por este motivo, en los acompañamientos tanto de la dilatación como del parto en casa, Magale ofrece a las parejas este recurso a través de una piscina de partos.

parto en el agua

Ventajas que ha demostrado la evidencia científica:

  • La experiencia de las mujeres usando el agua durante la dilatación y el expulsivo son positivas en términos de sentirse relajadas, están más involucradas a la hora de tomar decisiones y con la sensación de tener mayor control . (Richmond 2003; Hall and Holloway 1998).
  • El uso del agua como analgesia durante el parto ha resultado ser efectiva, concluyendo en menos uso de la anestesia epidural para paliar el dolor durante el parto (Cluett and Burns 2009).
  • La inmersión en el agua durante el parto no está relacionada con el tipo de parto, con la puntuación de Apgar a los 5 minutos, con infecciones neonatales ni ingresos en la unidad neonatal (Cluett and Burns 2009).
  • No hay evidencia de ninguna relación entre el uso del agua durante el parto con un aumento de la morbilidad y mortalidad neonatal (Cluett and Burns 2009).
  • Siete ensayos clínicos aportaron datos sobre la duración de la dilatación en el parto y se demostró una reducción significante en los tiempos de los partos que usaron la inmersión en el agua durante la dilatación. Los investigadores comentaron que no hay evidencia disponible sobre los efectos del agua en la tercera fase (alumbramiento de la placenta), y pidieron que se investigue este aspecto (MIDIRS 2008)
  • Hay dos grandes estudios realizados en Reino Unido:
    • El estudio Burns’ (2001) , que incluyó una muestra consecutiva de 2359 mujeres con embarazos de bajo riesgo que usaron la piscina de partos durante los años 1990 – 1998, comparando con otro grupo de mujeres con los mismos factores, que dieron a luz entre los años 1991-1998 en el mismo centro. Las conclusiones fueron que las mujeres que usaron la piscina tenían más posibilidades de tener un parto natural, que la hidroterapia estaba asociada con menos necesidad de anestesia epidural, y que aumentaba el porcentaje de tener un periné intacto tras el parto.
    • El segundo estudio, incluía 301 mujeres de bajo riesgo que dieron a luz en el agua durante los años 1989-1994 en un mismo centro. El estudio demostró estadisticamente dilataciones y expulsivos más cortos en el parto, menor uso de analgesia, y menor trauma perineal para las mujeres primíparas (Otigbah et al. 2000).